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El gato de Schrödinger se suicidó

Tras más de 80 años hablando de si el gato más famoso de la ciencia estaba vivo o muerto, un forense del FBI asegura ahora que el gato de Schrödinger se suicidó.

En 1935 Erwin Schrödinger metió a su gato en una caja cerrada y opaca con una botella de gas mostaza y un dispositivo, el cual contiene una sola partícula radiactiva con una probabilidad de 0.5 de desintegrarse en un tiempo dado, de manera que si la partícula se desintegra, la mostaza se libera y el gato muere.

Schrödingers Cat

Gato de Schrödinger: un gato, junto con un matraz que contiene un veneno y una fuente radiactiva, se coloca en una caja sellada. Si un contador Geiger detecta la radiación, el frasco se rompe, liberando el veneno que mata al gato. La interpretación de la mecánica cuántica de la Escuela de Copenhague implica que, después de un tiempo, el gato está al mismo tiempo vivo y muerto.

Al terminar el tiempo establecido, la probabilidad de que el dispositivo se haya activado y el gato esté muerto es de 0.5, y la probabilidad de que el dispositivo no se haya activado y el gato esté vivo tiene el mismo valor. Según los principios de la mecánica cuántica, el gato está en la superposición de los estados «vivo» y «muerto». Sin embargo, una vez que se abra la caja para comprobar el estado del gato, éste estará vivo o muerto.

Sucede que hay una propiedad que poseen los electrones, de poder estar en dos lugares distintos al mismo tiempo, llamada omnipresencia occidental, pudiendo ser detectados por los dos receptores y dándonos a sospechar que el gato está vivo y muerto a la vez, lo que se llama superposición. Pero cuando abramos la caja y queramos comprobar si el gato sigue vivo o no, perturbaremos este estado y veremos si el gato está o vivo, o muerto.

El destino del gato. Vivo o muerto.

Schrödinger terminó el experimento y determinó que el gato definitivamente estaba muerto. Al parecer no lo enterró y lo dejó en la caja en un armario. No se hablaría más del tema hasta muchos años después.

En 1946 el gato estaba desaparecido y el gobierno de USA realizó una llamamiento a nivel nacional explicando que se buscaba al gato vivo o muerto, por el bien de la ciencia, poniendo incluso carteles por las calles donde aparecía la foto del gato y una recompensa de 50000 dólares. Aunque varios estudiantes dijeron haberlo visto vagando por Oxford en Octubre de 1947, no se le pudo localizar y se archivó el asunto meses después.

No fue hasta 1985 cuando un granjero de Wisconsin, Michael Schrodson, al parecer familiar de  Schrödinger, aseguró que tenía el esqueleto del gato en su granero. Varios científicos de la Universidad de Harvard se desplazaron corriendo al lugar para analizarlo.

Concluyeron que efectivamente era el gato, ya que las pruebas de ADN concordaban con las muestras del laboratorio de Schrödinger. Así mismo determinaron que  efectivamente estaba muerto y que la causa del fallecimiento había sido envenenamiento por gas mostaza, por la presencia aún en los huesos de trazas del gas.

Cat suicideEl suicidio del gato… o no.

El asunto se cerró y quedó de nuevo en el olvido durante décadas pero las últimas semanas una nueva autopsia realizada por William Doubt, forense del FBI, parece demostrar que el gato murió antes de ser envenenado. Según el forense, las trazas del veneno no se encuentran en la zona del tejido oseo demiretal al que debería haber llegado el gas si el envenenamiento se hubiera producido estando el animal vivo.

William supone que al estar semanas en la caja y debido al stress o al presagiar su destino, el gato se habría suicidado, auto asfixiándose o con algún método alternativo a su alcance.

La autopsia de William, publicada en el New York Times ha provocado un gran revuelo y han aparecido testimonios de la época que la niegan. Por ejemplo, un ex bedel de la Universidad de Oxford asegura que el disparador del veneno falló y que el gato se hizo el muerto, de ahí que a veces pareciera vivo y otras muerto cuando le miraban.

También se ha recordado el ya comentado avistamiento del gato vagando por Oxford en 1937.  Otros hablan de haberlo visto en 2016 en un espectáculo de cajas en las Vegas y también se han recibido llamadas de un hombre que dice ser Elvis y que su gato el de Schrödinger .

En cualquier caso, los resultados no son concluyentes y ocho décadas después todavía se debaten todas las posibilidades. Parece pues que aún existe una duda razonable.

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