Home » Cultura » Ulises XVII: Las torres parsi del silencio

Ulises XVII: Las torres parsi del silencio

Los persas idearon hace siglos una forma limpia (ecológica, sostenible y con certificado energético) de desembarazarse de los cadáveres: las torrres del silencio.

Cadáveres en círculo esperando turno

En el capítulo 6, el señor Blooom asiste al entierro de su amigo Dignam.

En un momento dado, ve la cola de una rata desapareciendo por entre la rendija de una sepultura. Se imagina al roedor dejando los huesos del cadáver mondos y lirondos.

Ello le llevaba a hacer un recuento mental de las formas de deshacerse de los muertos: inhumación, incineración, fosas de cal viva, sepultados en el mar… las torres parsi del silencio.

 

Where is that Parsee tower of silence? Eaten by birds.

¿Dónde está esa torre parsi del silencio? Comidos por las aves.

 

¿Una central nuclear? No. Una torre parsi

Las torres del silencio son edificios funerarios de la religión zoroástrica, ubicados principalmente en Bombay, pertenecientes a los parsi (descendientes de persas que emigraron a la India).

La religión zoroástrica considera al cadáver humano un elemento impuro, por lo que no permite que pueda contaminar a los elementos clásicos: tierra, aire, fuego y agua.

 

Por esta razón los cuerpos son llevados a las torres del silencio, donde son depositados en cada uno de los tres círculos que la componen: en el externo los hombres, en el central las mujeres y en el más interior los niños.

Buitres ecologistas

Allí se dejan hasta que su carne es consumida por los buitres.

Una vez que los huesos están descarnados y han quedado blanquecinos, por la acción del sol y del viento, son arrojados al osario ubicado en la parte central de la torre, y se les echa cal para que acaben reducidos a polvo.

Al parecer la continuidad de este rito ancestral está hoy en peligro por la excesiva mortandad que está experimentando la población de buitres en la zona. Algunos cadáveres contienen tantos productos tóxicos (debido a los ingredientes químicos de los alimentos) que acaban envenenando a los buitres.

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*